El Emperador (L’Empereur)

El Emperador es un pensador sistemático, un estratega. Pese a su edad intermedia, ha sido capaz de consolidar un linaje familiar muy compacto y duradero gracias a su enfoque organizado y coordinado. No cabe duda de que es un admirable patriarca…

El Emperador: significado en la tirada

El Emperador como significado final

El emperador anuncia estatus, éxito y reconocimiento. Expresa el deseo sincero que tienes de ser reconocido por tus logros y autoridad incuestionables. Quieres posicionarte como el líder, como el experto. Concéntrate en tu objetivo y evita las dudas y cualquier tipo de debilidad en tu persona. Cuando aparece la carta del tarot de El Emperador en la tirada, es símbolo de la autoridad, la razón y lo paternal. Además, esta carta nos aconseja ser racionales y asertivos en nuestra vida personal y laboral para llegar lejos.

En una tirada de tarot SÍ o NO, El Emperador indica que la respuesta es Sí. La respuesta es positiva porque seguro conseguirás lo propuesto, ya que estás operando sobre un plan bien trazado y bien llevado. Por lo tanto, sé perseverante y no aflojes.

Significado de El Emperador en el pasado

En el pasado, un gran poder o autoridad han regido tu vida y marcado tus pasos con sabiduría, motivo por el cual te encuentras actualmente en una posición así de positiva. De haber experimentado algún conflicto recientemente, la resolución es inminente.

Significado de El Emperador en el presente

Si estás experimentando un momento de duda actualmente, una figura más experimentada va a ser tu guía y a darte la estructura que necesitas. Del mismo modo que alguien está cuidando de ti y ayudándote a prosperar, otros en tu familia son los que dependen de que tú canalices la energía de El Emperador. Ve con cuidado de no ser sobreprotector y dejar que ellos luchen sus propias batallas.

Significado de El Emperador en el futuro

Se avecinan momentos de duda y cambio en los que tu tarea va a ser la de asumir el liderazgo con seguridad y máxima concentración. No olvides a aquellos que están bajo tu protección y dales apoyo para que puedan ser parte activa de tu equipo ganador.




El Emperador en las barajas de tarot

Interpretación de El Emperador en posición normal

El Emperador es la figura paterna de la baraja del tarot. Mientras que La Emperatriz representa a lo femenino, El Emperador es representante de lo masculino. La mayoría se relaciona con esta carta de la misma manera en que se relaciona con su propio padre. Él es el ‘proveedor’ y protege y defiende a sus seres queridos.

Es a menudo visto como el patriarca de una amplia red de miembros de la familia, ha establecido una línea de familia sólida. Ofrece orientación, consejo y sabiduría a los demás demostrando autoridad y conocimiento de la materia. Su sabiduría ha sido recibida a través de la experiencia y tiene la armadura de batalla para demostrarlo. Lo que ha aprendido lo transmite a la siguiente generación, con el fin de que algún día pueden ser tan sabios y poderosos como él.

El Emperador es un poderoso líder que exige autoridad y dominio. El rol en el que más cómodo se siente es el de asumir el papel de liderazgo en el que puede dirigir a otros y dar órdenes.

El Emperador te recuerda la importancia de la disciplina

A El Emperador, le gusta estar en una posición de poder donde puede ejercer control y ser quien dicta la dirección de las actividades. A menudo, representa la base sólida en la que se cimienta algo: una relación, un proyecto… Como líder, su gobierno es firme pero justo, sin caer en la tiranía. El Emperador está abierto a recibir el consejo de los demás, pero siempre tendrá la última palabra en la decisión. No tiene miedo a la guerra ni al conflicto, con lo que no dudará en usar su fuerza y ​​poder para proteger a los suyos.

Además, aquellos pocos que tienen el privilegio de recibir el favor de El Emperador le son completamente fieles. Como ya imaginarás, El Emperador refleja las reglas y los reglamentos. A su vez, establece la ley y el orden y opera siempre dentro de una estructura definida con límites establecidos. La rutina y la disciplina en cumplirla es su dogma.

A veces, El Emperador puede representar el poder de toma de decisión del gobierno o de un grupo de autoridad. En tu interior también hay fuerzas que gobiernan tus acciones: la fuerza de voluntad y el autocontrol.

El haber alcanzado una determinada posición y conquistado con éxito objetivos pasados, es lo que da a alguien la autoridad frente a los demás y el reconocimiento de la misma. Para conservar tu equilibrio y riqueza interna y externa deberás concentrar tu energía en sólo lo importante. Espiritualmente, aspira a metas más altas. Mentalmente, construye con lógica los planes para la consecución de tus metas. Físicamente ejecuta tus planes. Emocionalmente, ten el coraje y la autoconfianza que tendría un emperador a la hora de luchar por su reino.




Interpretación de El Emperador en posición invertida

Invertido, El Emperador puede sugerir que estás haciendo un uso abusivo de tu poder sobre los demás, que estás actuando con tiranía más que con una firmeza benevolente. Puede que estés siendo demasiado dominante, rígido, cerril en tu forma de comportarte. Otra posibilidad es que esté describiendo a una persona cercana a ti, a menudo un jefe, pareja o una figura paterna. El Emperador invertido podría estar describiendo a un hombre movido por su inseguridad, haciendo demostraciones de poder y abusando de su posición para reafirmarse a sí mismo.

En algunas ocasiones, lo que te está pidiendo El Emperador invertido es que dejes de ser tan rígido en tu pensamiento e imposiciones sobre cómo hacer algo y permitas implementar soluciones fuera de lo tradicional. Cabe la posibilidad de que estés hastiado por la carga diaria de soportar un jefe con puño de hierro y necesites buscar un nuevo entorno laboral con más flexibilidad y libertad. Incluso puede ser la señal luminosa que esperabas para dejar el mundo corporativo y empezar a trabajar de autónomo o, quizás, montar tu propio negocio.

El Emperador invertido

Mantente fuerte, sigue positivo. Planifica y trabajar cada día siguiendo el plan y sin relajar tu estándar personal en cuanto a tu disciplina personal. Tómate tu tiempo en ponerte en el lugar de otros y ser más benevolente y comprensivo para no caer en la tiranía. Pero tampoco caigas en lo opuesto y dejes de asumir el rol de líder que se necesita de ti por pecar de blando.